Hidratación y niñez en Chile: ¿por qué es clave incentivar el consumo de agua?
Chile enfrenta un panorama complejo en torno al agua. Según un informe reciente de UNICEF, el 83 % de los niños, niñas y adolescentes del país vive en territorios con escasez hídrica; además, el 79 % está expuesto a olas de calor extremas y más de la mitad convive con contaminación del aire, del suelo y del agua (UNICEF Chile). A estas presiones ambientales se suma un preocupante hábito de consumo: estudios en Chile muestran que nueve de cada diez niños consumen bebidas azucaradas diariamente y que solo el 20 % consume 4 o más vasos de agua (Revista Chilena de Nutrición (SciELO)). Este escenario afecta la salud (obesidad, enfermedades cardíacas y diabetes) y agudiza la crisis hídrica del país.
El agua es el principal componente del organismo infantil: los niños tienen una mayor proporción de agua corporal que los adultos y son menos conscientes de la sed, por lo que son más vulnerables a la deshidratación. Incentivar el consumo de agua desde la infancia no solo ayuda a formar hábitos saludables, sino que también genera conciencia sobre la importancia de cuidar este recurso en un país que experimenta mega sequías y un acelerado retroceso de sus glaciares.
Recomendaciones de ingesta de agua por edad
Diversas instituciones pediátricas han establecido orientaciones sobre la cantidad de agua que deben consumir los niños, considerando que parte de los líquidos proviene de los alimentos y que las necesidades aumentan con el calor o la actividad física.
Grupo etario | Recomendación |
|---|---|
Bebés hasta 6 meses | La lactancia materna cubre sus necesidades de hidratación; no se requiere añadir agua. |
6–11 meses | Ofrecer agua hervida (si no hay agua potable) 20–50 ml, 2–3 veces al día; evitar bebidas azucaradas y no endulzar el agua (MINSAL / Chile Crece Contigo). |
1–3 años | Aproximadamente 1,3 litros diarios de líquidos (Clínica Andes Salud). |
4–8 años | Entre 1,3 y 1,6 litros al día (equivalente a unos 5 vasos) (Clínica Andes Salud). |
9–18 años | Niñas y adolescentes: 1,9–2,0 litros diarios; niños y adolescentes: 2,1–2,5 litros diarios (Clínica Andes Salud). |
Agua, sostenibilidad y equidad
Con 3,5 millones de niños viviendo en zonas con escasez hídrica, Chile se sitúa entre los países latinoamericanos donde la crisis climática impacta con mayor fuerza a las nuevas generaciones (UNICEF (Informe PDF)).
- Valorar el agua de la llave y filtrada. Filtrar el agua de red puede ayudar a mejorar olor/sabor y entregar una capa adicional de seguridad al reducir impurezas (El Mostrador).
- Reducir el uso de plásticos. El uso de botellas reutilizables y dispensadores disminuye residuos y contaminación plástica (El Mostrador).
- Participar en iniciativas escolares y comunitarias. Programas como Agua en Curso o campañas municipales enseñan a los niños a cuidar y reutilizar el agua, cosechar lluvia e involucrarse en la gestión local de este recurso.
- Exigir infraestructura y políticas públicas. UNICEF advierte que menos del 0,5 % del Presupuesto Nacional destinado a la niñez se invierte en educación ambiental (El Mostrador). La ciudadanía puede apoyar proyectos que mejoren la calidad del agua en escuelas rurales, fortalezcan el monitoreo y garanticen el derecho al agua potable.
Un seguro para el futuro
Fomentar el consumo de agua en los niños chilenos es una responsabilidad compartida entre familias, escuelas, instituciones de salud y la sociedad en su conjunto. Promover hábitos de hidratación saludables no solo previene enfermedades y favorece el desarrollo cognitivo, sino que también prepara a las nuevas generaciones para enfrentar un futuro donde el agua será cada vez más valiosa. Enseñar a beber agua, cuidar el medio ambiente y comprender la crisis hídrica transforma la hidratación diaria en un acto de salud.